El Gin Tonic es un clásico entre los clásicos. Sencillo pero contundente, resulta ideal para saborear con calma por el sabor amargo que le otorga la Tónica.
Preparación:
Poner hielo en un vaso de tubo y añadir ginebra hasta un tercio de la altura del vaso. Seguidamente terminar de llenar el vaso con tónica y decorar con una rodaja de limón.
El truco:
Usar una tónica con sabor cítrico o añadir unas gotas de lima al combinado mejora el resultado final.